lunes, 26 de septiembre de 2016

Inmediatamente después de las elecciones, toca reflexión.


El objetivo del Partido Socialista es caminar hacia un Estado Federal sin discriminaciones entre unas regiones y otras, porque, aunque la reivindicación de autonomía sea más fuerte en aquellas regiones con tradición de corte nacionalista, los socialistas tenemos que pensar en el conjunto de todos los españoles. En el pasado reciente de nuestro partido, la línea que marcaba nuestro discurso era el derecho de autogobierno de las diferentes singularidades que albergan el conjunto de España, comprendida, como no podía ser de otra manera, con la solidaridad entre todas las comunidades autónomas. Eso significaba la aceptación de que la autonomía no sería considerada una sucursal del Estado, sino el Estado era considerado como la suma de todas las autonomías.

Esa postura no solo hizo que el sentimiento de pertenencia al conjunto del Estado se acercara al sentimiento de pertenencia de gentilicio, sino que dio como resultado los mejores resultados del PSOE en estas comunidades.

Tras cinco años de Gobierno del PP y su política recentralizadora, vemos que el sentimiento nacionalista de estas comunidades se multiplica cada elección que pasa. La derecha y su mensaje no solo hace dividir la sociedad, sino que polariza cualquier dialogo al grito de “Se rompe España”. Eso sí, si lo hacen otros, porque si la derecha consigue pactar con los nacionalistas la Presidencia de la cámara del Congreso, el mensaje cambia y se negocia por una profunda “Responsabilidad nacional”.
Frente a todo ello el PSOE, alejado de sus posturas pasadas de entendimiento y negociación con todos y demonizando a los nacionalistas en favor del discurso de la derecha. El ejemplo claro lo tenemos hace ocho años en el País Vasco que en vez de dialogar con el PNV poniendo como línea roja la autodeterminación, preferimos pactar con la derecha en contra de los nacionalistas vascos, casi convencidos de que acabaríamos con ese sentimiento nacionalista al acabar con ETA. De aquellos barros estos lodos…

El resultado que ayer se dio en Galicia y en el País Vasco, como el de hace unos meses se dio en Cataluña, es el resultado más clarificador del fracaso de nuestra estrategia frente al discurso nacionalista. Tal vez deberíamos volver a los orígenes del PSOE, respetar a los partidos nacionalistas y contar con ellos de igual a igual. Eso sí, siempre defendiendo la unidad de todos los españoles, la solidaridad entre sus pueblos, y poniendo como línea roja la autodeterminación.

Espero y deseo que este sea el debate tras la lectura de los resultados y que no nos centremos en el “quítate tú, que me pongo yo” que alejan cada vez más a una ciudadanía cansada y frustrada al ver como un partido corrupto, siga ganando y gobernando. Hoy más que nunca tenemos que desalojar al PP del Gobierno y caminar hacia un modelo de entendimiento con estas partidos negociando un nuevo marco común dentro de nuestra Constitución en la que todos nos sintamos cómodos.




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