jueves, 21 de enero de 2016

¿Debate ideológico? ¿Para qué?

Nunca en la historia económica se había puesto de manifiesto de una forma tan evidente el fracaso de una ideología y su inoperancia total para lograr estabilidad económica y social. Lo hemos visto en el crack del 29, en la Gran Recesión y lo estamos viendo hasta en la crisis del petroleo. El capitalismo liberal como lo conocemos llega a su fin. 


Tanto es así, que estamos viendo continuamente el carnaval de disfraces ideológicos y como liberales proponen mecanismos de intervención (que se encuentran en sus antípodas ideológicas) o como marxistas revolucionarios se despojan de sus ideales y apuestan por la economía de mercado.



Aquí, lo vemos continuamente. Marxistas confesos como Pablo Iglesias o liberales como Aznar o Rivera hacen, dicen, y proponen, lo contrario de lo que piensan. Aquí...¡Hasta la derecha nacionaliza bancos!



La deriva que estamos teniendo (políticamente y filosóficamente hablando) es impresionante. De los debates sesudos y de posicionamientos ideológicos no queda nada. Ahora todo es marketing, eslóganes y 'show meditatico'... y mientras tanto crece la desigualdad y los debates políticos se quedan en el reparto de sillones.



Necesitamos más pensadores, necesitamos más cultura y sobre todo... necesitamos ciudadanos informados y críticos que no se dejen manipular con una frase. Ya lo decía la canción "Con una frase no se gana al pueblo, ni con un disfrazarse de poeta, a un pueblo hay que ganarlo con respeto."

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