martes, 16 de junio de 2015

Ceci n’est pas une propagande

Tal vez sea por la gran devoción que siento por este pintor o por sus obras que llegan a envolverme en un absoluto desconcierto retándome a que examine todos los detalles para comprender en toda esencia lo que quiere expresar. Sea cual sea el por qué, bajo mi humilde opinión, René Magritte es uno de los mejores pintores de la historia. Sus cuadros son enigmas en sí, su arte es tú capacidad de raciocinio.

La colección de Magritte puede que sea de las más completas que pueda tener un autor, no en la cuantía de sus obras ni el valor de las mismas sino en la diferencia de los temas que trata. Puedes utilizar sus obras para muchos instantes de la actualidad. Por ejemplo la obra “El hijo del hombre” puede utilizarse como paralelismo con la actualidad política. Nuevos políticos que no quieren destaparse ideológicamente por miedo a perder adeptos.O por ejemplo, “The lovers”, la explicación actualizada de cómo dos partidos quieren unirse pero no se atreven a realizarlo y tienen que ocultarse bajo un manto.

Entre todas ellas hoy me detengo con la obra “Ceci n’est pas une pipe”, perteneciente a la serie de imágenes conocida como “La traición de las imágenes”


Esta obra que parece sencilla tiene una perspectiva metafísica detrás. Tenemos una pipa y acto seguido un rotulo que nos está negando la existencia de la pipa.

El autor, quiere que participes en su obra intentando comprender lo que el haya querido expresar. Tienes dos posibilidades la primera creer realmente que la obra no es una pipa sino un conjunto de líneas que da lugar a una representación ficticia de un objeto real sobre un plano. Realmente no es una pipa aunque la representación sea una pipa. O por el contrario creer que el letrero no es una pipa por lo que  el texto tendría razón negando que fuera una pipa y la imagen de la pipa es realmente la pipa.

Esta obra no solo se queda ahí, sino que forma parte de la concepción humana de lo que creemos que pueda ser algo y como definimos ese algo.

En Cádiz, el nuevo alcalde José María González de Podemos sale hoy en prensa explicando que las pantallas leds de publicidad que tenía instalada su antecesora Teofila Martinez (PP) no van a realizar más publicidad de propaganda política. Quiere de esta forma demostrar que desde el principio su partido y el en primera persona, no van a acomodarse en el sistema endogámico de autobombo que realizaba la anterior alcaldesa.


Realmente no es oro todo lo que reluce, la realidad es que no se va a quitar la propaganda política, sino que ésta se sustituye por un letrero que recuerda a la obra de Magritte que anteriormente hemos explicado. El título de esta acción la podemos denominar algo así como: “Ceci n’est pas une propagande”

Según la RAE, ‘propaganda’ se define como “Acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores”. El actual alcalde quita la propaganda que ejercía la exalcaldesa de Cádiz, y la cambia por un letrero que pone: “Estas pantallas ya no serán más una herramienta de propaganda”. Para trasladar este mensaje está utilizando esa pantalla. El mensaje, es un mensaje político ¿No es en sí, una forma de propaganda?

Como en la obra, la decisión de la crítica es tuya ¿Es propaganda o una pipa?

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